jueves, 22 de noviembre de 2007

Ilegítima intromisión


¿Por qué los políticos no dejan trabajar a los periodistas? ¿Qué más da para el medio de comunicación que trabajan?

Un periodista es una persona que se gana la vida haciendo preguntas a los demás o destapando noticias para el público que puede estar interesado. El caso de Cándido Conde-Pumpido raya los límites. ¿Quién es este tipo para preguntarle a una periodista de la cadena COPE cómo ha de realizar su trabajo?

Es intolerable que un señor que ocupa un cargo público impuesto por el gobierno se fije en las ‘alcachofas’ de los micrófonos para contestar o no al informador. Este es el caso más reciente, pero sin olvidar que por todos lados ocurre.

No es sólo un hecho puntual del gobierno. Sin ir más lejos, en 2004, una periodista de la cadena SER preguntó al entonces ministro de Defensa Federico Trillo por las armas de destrucción masiva y éste respondió tirándole una moneda de un euro. Éstos, son sólo dos ejemplos del maltrato a los periodistas, todo por trabajar en el medio equivocado para los políticos de turno.

5 comentarios:

Yo no soy Paul Avery dijo...

De acuerdo. Muchos políticos cuando están con el agua al cuello pierden la cabeza y no saben que tienen cargos públicos.Hay que reprochar la actitud de Conde-Pumpido y de Trillo.

Ahora bien la COPE debería reflexionar sobre la clase de periodismo que hace. Se puede trabajar de forma crítica contra el Gobierno y el PSOE como puede hacer Carlos Herrera, por ejemplo. Pero la agresividad y violencia de la COPE no tiene nombre.

Lorena Calvo dijo...

No generalicemos. No todos los que trabajan en la COPE son como Los Santos. Los hay que venden sus principios (o es que de verdad piensan así) y se dedican a insultar sin argumentos, pero también los hay que intentan ser lo más objetivo que pueden, dentro de, es lógico, los límites que marca cada emisora. Repito, CADA emisora. Ni Onda Cero es la más objetiva, ni la COPE es la única con falta de profesionalidad.

¡¡Cuánto mal ha hecho Los Santos a la COPE!!

Marisol dijo...

Yo tampoco estoy de acuerdo en generalizar con las cadenas de radio o tv, da igual. Todos los trabajadores de la COPE no son igual, y efectivamente tampoco creo en la objetividad de Carlos Herrera. Tampoco estoy de acuerdo con que la COPE deba o no reflexionar, hace el periodismo que en cada etapa le interesa. El que quiera que lo escuche y el que no, pues no. Para eso están las demás emisoras.

Carolina Pascual [Atocha] dijo...

Bueno, bueno... hay tema interesante por estos lares.

La actual COPE (el adjetivo es fundamental) ha perdido el timón. Intentó en su momento ocupar un hueco que no existía en los medio radiofónicos, la antítesis de la SER... pero no ha sabido poner freno.

La COPE es una empresa y como tal actúa. Busca la rentabilidad... y la tiene. El número de oyentes de la emisora, ahora, es muy superior a la de hace unos años, cuando era una emisora «ecuánime». Pero para conseguir ese resultado hay que buscar a profesionales que se vendan, AQUÍ está la esencia del problema, el nudo gordiano, como se dice. Y ahí esta Jiménez Losantos (que de Los Santos tiene poco). Este periodista no es el mismo que años atrás dirigía La Linterna, ni de casualidad. Se ha vendido y le ha salido razonablemente bien. Losantos, César Vidal, Ignacio Villa (a nivel nacional) y todos sus secuaces en las emisoras autonómicas y locales. No me vale, no. La típica excusa de: él no es así, no es extremista… Si no lo es, que no lo sea, que no venda su ética, su imagen, su persona. Si lo hace (es lícito) debe cargar con las consecuencias. Ni más ni menos.

Al hilo del post, que nos estamos desviando. Ningún político, de ningún partido, debe denigrar a ningún profesional. Si eres político te expones al juicio de la población y de los periodistas. En algún lado te alabaran (aún sin merecerlo) y en otros recibirás críticas injustificadas. Si no te quejas en una puerta, no lo hagas tampoco en la del vecino. Algo de congruencia no vendría mal.

¡Ah!, por último que me enrollo. Onda Cero no es objetiva (olvidemos esta palabra que ni está ni se busca). La SER tampoco lo es… Y así todas. Todas excepto una, en estos momentos. Sin embargo, algo diferencia a todas las emisoras de la COPE. No insultan, no manipulan, no sermonean y son mínimamente plurales. E integras.

¡Ale, salud!

Lorena Calvo dijo...

Atocha dixit:
¡Ah!, por último que me enrollo. Onda Cero no es objetiva (olvidemos esta palabra que ni está ni se busca). La SER tampoco lo es… Y así todas. Todas excepto una, en estos momentos. Sin embargo, algo diferencia a todas las emisoras de la COPE. No insultan, no manipulan, no sermonean y son mínimamente plurales. E integras.

Primera cuestión: ¿Qué emisora es objetiva? Me encantaría conocerla.

Segunda cuestión: Que otros periodistas (sigamos sin generalizar en la COPE)no insulten, excepto los de la citada emisora, estamos de acuerdo, al menos que yo haya escuchado. Pero...¿no manipulan, no sermonean? Por Dios!! Todas lo hacen. Y si me centro en una, en la SER, bien sabes tú que el día de la sentencia del 11-M no hicieron nada parecido al periodismo.

Y dicho esto, y aunque no venga mucho al tema, diré que cada cual escucha lo que le interesa. Creo que muy poca gente escucha una emisora, o lee determinado periódico, por ser el más objetivo. Leemos, escuchamos, y vemos, lo que queremos leer, escuchar y ver. Y si no nos gusta, cambiamos. Así de simple es la especie humana.